Si por algún motivo arbitrario y superfluo llegaste hasta aquí, fue en vano.
No sé escribir, pero tengo la fortuna de reconocer que lo hago mal.
Así que... bueno, tal vez nos veamos en otro lugar algún día.
Ahora, andate a buscar espacios menos inhóspitos y fríos que este blog.
Aquí, solo un galpón de silencios y olvidos.
Cualquier voz en intento, chocará contra los muros
Ahora, andate a buscar espacios menos inhóspitos y fríos que este blog.
Aquí, solo un galpón de silencios y olvidos.
Cualquier voz en intento, chocará contra los muros
El destino es implacable y lo que se mostraba sólido apenas fue un desafío para el tiempo.
Todo acaba o al menos todo cambia hasta desgranarse en lo virtual y en lo real (si es que no no son dos caras de lo mismo) Es hora de seguir a muchos comentaristas que me precedieron en la salida.
Digo que este blog llega a su fin. No tengo nada más para escribir. Desde hace tiempo, cada día fue borrado un post y ese vacío se acerca. Debo dar gracias por el instante que me dedicaron y les aseguro que yo también dediqué mi tiempo a ustedes.
Me duele mucho cerrarlo aunque ha perdido la razón de ser.
Pero he dejado los dogmas hace tiempo, no me crean demasiado. No es que mienta sino que lo definitivo y el arrepentimiento, forman parte de mí