30 dic 2008

Visión

Tipo raro Leiva. A veces hacia treinta grados de temperatura y sentía mucho frío. Se ponía pálido. En realidad más que raro, miedoso. Un día estaba acostado. Yo a su lado, en una silla. Él se sentía mal y yo intentaba saber en qué podía ayudarlo, de pronto, mientras le salía humito de la boca y sollozaba, me dice:

—Veo gente viva...
—Eso es natural— le contesté —no debes preocuparte
—Es que vos... ves gente muerta
—No digas eso, Leiva... yo te estoy viendo a vos y a nadie más...
—Por eso lo digo, Asterion
—¿Qué me querés decir? ¿qué estás muerto?
—¿Y porque me molestaría ver gente viva, sino?— me confundió.
A partir de ese día, empecé a dudar del estado de cada una de las personas a las que veía. Al principio rozaba con mi mano las vestimentas y al percibir su ropa, me aliviaba.

—A los cadáveres se los puede tocar, Asterion— dijo destruyendo mi tranquilidad. Inmediatamente lo llamamos a García y en cuanto llegó, le preguntamos si estaba vivo

—Obvio
—¿Te das cuenta Asterion? Yo no lo veo... ¡García! ¿Estás ahí? ¡García... ¡la puta que te parió! ¡no te escondás!
—García... tengo que decirte que estás muerto. Yo te veo— le dije con dolor

García se portó como un adulto. Demostró que estaba muerto pegándose un tiro inmediatamente.

—¿Che, lo ves? –le pregunté a Leiva
—Sí. Ahora lo veo. Está vivo
—Pero yo también lo veo y ahora me parece muerto, Leiva.
—¿Ves lo que te dije? Vos ves gente muerta.
—Qué cagada— me preocupé —Llamemos a Sandoval, a ver que dice...

Al quinto muerto, unos tipos vivieron a buscarnos. Ahora vemos gente loca.

19 dic 2008

El gato y el perro

Niezstche decía que si en medio del bosque, en plena tormenta, un rayo cae y derriba a un árbol, éste árbol se parte sin hacer ruido, salvo que allí se encuentre un hombre que pueda escucharlo.
Este planteo va más alla de la discusión sobre si algo existe sin nosotros. Discusión de la que Nietzsche sabía más que cualquiera.
Yo quisiera detenerme en las cosas que ocurren en el mundo oculto independiente a nuestro conocer.

Este planteo guarda relación con lo que escribi dos post más abajo y básicamente al tema de por qué el corazón guarda y construye cosas en la oscuridad, en su oscuridad. Digo, ¿para qué sirve una construcción de sentimientos que nos permite morir de amor por quien no nos contempla, no nos extraña y para quién de última, somos indistintos? o tal vez ¿por qué alguien siente cosas por nosotros cuando a nosotros no nos interesa esa persona?

Desconozco la funcionalidad del hecho y no viene al caso refutar las distintas y posibles causas, lo que sí podemos afirmar es que ocurre, pero el corpus completo de esta situación se presenta cuando vemos que al otro le ocurrió, de manera tan extraña y simple como nos pudo ocurrir a nosotros.
Es posible que sea yo quien ignore y hasta me aleje de la otra persona creyendo que soy indiferente para ella, y hasta es probable que haya dado muestras de eso, pero a veces, el corazón acumula desechos de la praxis racional. Es decir, se nutre de sensaciones y placeres que nuestra memoria no ejercitó.

En el caso de DF yo me creí olvidado, en el caso de GM estaba seguro de ser extrañado ¿qué motivó a mi pensamiento creer eso sin leer correctamente los signos? Tal vez el deseo de que me extrañe quien yo extraño, y no pensar en quien no piensa en mí, tal vez el remordimiento, lo cierto es que eso operó en la mente. Al igual que en ellos. No gobernamos el corazón del otro, ni el nuestro
Entonces descubro y asumo la diferencia de opiniones entre la mente y el corazón, entre el pensamiento y el sentimiento, de manera tal que creo que los corazones son independientes como los gatos. Se callan y descubren que en el fondo de la oscuridad absoluta un nombre brilla, un gesto, una mirada, una voz y lo guardan como recuerdos de un universo amable, lo atesoran sin alarmar.
En cambio la obsesión, el fracaso, actúan en el pensamiento hasta convertirlo en un perro inquieto que ladra continuamente.
Hace unos días me dijeron que el corazón teje nadas y no creo que sea cierta esa apreciación. Me parece que teje tramas muy reales que tal vez no sirvan funcionalmente, pero ahí se encuentran sanas y salvas las reliquias vivas del otro a la espera de un milagro o del paso del tiempo. El corazón no es cómplice del dolor, nos prepara para el goce que es posible que no ocurra. Es en el intelecto donde ocurre el dolor, lo fustrante, la victimización, tal vez por miedo a ser heridos y para evitar que nos sigan lastimando, en cambio el corazón tiene coraje, no se arredra, no teme, recuerda y construye.

Digo estas cosas no por estar influido de espíritu navideño, sino con la seguridad de que un día el corazón se revela mediante un estímulo sin gobierno y quedamos sorprendidos por la confusión y lejos de las posibilidades de complacerlo.
En algún momento de la vida se nos diagnosticará algo terminal, no quisiera que sea en ese instante cuando se rebelen los nombres mantenidos en la oscuridad, quisiera saberlos ahora para hacer algo por ellos porque en una de esas el efecto alcoyana-alcoyana es factible y me dé cuenta que he perdido el tiempo.

Lo curioso de estos capítulos es que nadie conoce el rumbo que toma el corazón de la otra persona. Pudimos haber amado, pudimos haber odiado y en el momento de la separación convertirse todo en distancia, en lejanía, pero el corazón sabe disculpar o deshonrar. En su oscuridad nacen todos los procesos que soplaran para que deje de arder el dolor. Nadie es dueño de su corazón. Hace tránsitos en el silencio. Auspicia las aventuras que la mente disfruta en estrechar.


16 dic 2008

Filacteria

Este es otro martes que nace domingo, demasiado rígido para caerse rumbas abajo, y poco desintegrado como para decir que ya no importa.
Las paredes del olvido siempre se ven desde afuera, dan a la Calle de las Huertas, en cambio las que se ven desde adentro se hinchan como de fiebre hasta dejar un corredor estrecho y caliente. Los ladrillos avanzan ciegos, y los nombres caen en la cesta de la guillotina. El trac es certero, pero inútil. Las muecas son atroces y en su silencio nos dicen el más célebre de los secretos prohibidos: Ya no. El verdugo angustiado se escapó por entre los listones del cadalso.

Iluminan la noche, las lunas de prozac disfrazadas de ángeles. Llegan en manada al baile de los desfigurados y se contorsionan en menguantes emplumados. La memoria le cubre con peluca larga y negra su craneo estéril y teje una barba para él. Nadie será reconocido en la cama y fumarán a escondidas, tomarán sus vitaminas, y se creeran fantasmas con materia amable.

Llamé por el nombre al ángel más carnal y sensual para jugar a los mármoles que cobran vida y ahora somos martes soñando viernes. La sensatez del desamor o el amor de los ojos abiertos empacó las sábanas, sobre una vida tendió otra, estiró las esquinas, limpió de miguitas y lamparones del verbo.

A esta flor nueva no hace falta hablarle, nada más puro que los ojos de una flor ni tan crueles, como los peldaños hacia la belleza. Talisman de saliva que se esparce por mi boca y mis raíces, los pétalos se abren húmedos para lubricar el corazón desgastado. Otra muerte perfumada se aproxima en otra vida.

15 dic 2008

Tanta inútil piedra

El suelo les hace daño por eso eligieron vivir en el alambre, como barriletes con izquierdas y derechas que se mueven y cambian de dirección cuando apenas los toca el aire. Esa fuga afina con el silencio destilado en incertidumbres.
Las horas pasan y los días quedan colgados en las ramas del tiempo sin que alguien pueda bajarlos. Tanta pedrada inútil...

Se ha ocultado un soñador con el abrigo ruinoso de su sombra, ahorcado en el árbol distinto, y sus rocíos flotan abandonados sobre un Munch naif que busca otro color.
Cada una de las palabras ha sido un arpón que perdió su agudeza con el óxido, y así y todo, la búsqueda es la de nomorir. Zona oscura del paraíso. La perfección que amamantó a la muerte.
Como a las zapatillas, alguien anudó las lenguas de los poetas para mantenerlos sobre el cable telefónico, e indicar que a mitad de cuadra los verbos bajaron de precio.
En las vecindades juegan con vocablos creyendo que hablan.
Las artes se enriedan y el sol las deshilacha.

Tanta inútil piedra no descuelga lo contenido, aunque los gusanos empiezan su trabajo.

9 dic 2008

Larga historias mínimas

Episodio 1:
En la adolescencia y durante gran parte del secundario tuve un gran amigo. Entramos juntos al Industrial de Chacarita y de casualidad nos pasamos en el mismo año al de Lope de Vega y Baigorria. El primer gran amigo en no ser del barrio. Con él nos pasábamos libros de Sartre, Artau, Baudelaire, Proust, etc. Éramos presuntuosos y soberbios, íbamos a las fiestas para renegar de los que bailaban y ese era el truco para las conquistas. Una vez demostrada nuestra indiferencia frente a lo superficial, banal y superfluo, las chicas querían demostrarnos que eso no estaba mal y se empeñaban en hacernos cambiar de opinión. Esta opinión era inquebrantable pero funcional. Las conquistas llegaban irremediablemente. Aparte de esto, con GM compartíamos el gusto por Kubero Díaz, el flaco Spinetta y el odio por termodinámica e inglés.
Él cambió de colegio abandonando el ENET 35 y yéndose al ENET 25 en la Av. Independencia. En esa época la cosa era brava pues estoy hablando de los 70. Yo lideré una toma de mi colegio en donde llegamos a soldar los portones para que no entraran a desalojarnos y él movilizó la fuerzas en su colegio como gesto solidario. Llegamos a tomar todos los colegios industriales. Ya no nos veíamos tanto.
En Urquiza dejó de pasar el 94 que era el único bondi a Palermo. El querer y la admiración no disminuyeron. No existía aún el plan megatel y ninguno tenía teléfono en la casa. No obstante eso nos visitámos de vez en cuando. La frecuencia de los encuentros era inestable.
Sin saber que se produciría la coincidencia, no encontramos a las 6 de la mañana del 31 de enero de 1974 en la puerta del Regimiento de Patricios. A los dos nos había tocado Infantería de Marina y nos destinaron a Ensenada. Nunca podré olvidar el tránsito en el tren hacia el destino, llenos de angustia y calma, la calma era para tranuilizar al otro. Estuvimos 2 meses de instrucción sin salidas ni visitas, en el medio de eso se inció el Operativo Independencia en Tucumán y nos avisaron que muchos de nosotros tendríamos que ir. Finalizados los dos meses me dieron destino en el Edificio Libertad y a él en el Sur. Desde ese día no volví a verlo y no supe más de él.
Sentí mucha vergüenza por tener que decirle a la madre que yo estaba en Retiro, a 20 minutos de mi casa. Así que nunca tuve el valor de enfrentar a esa familia, me sentía culpable por no tener el mismo destino que él. Lo cierto fue que yo a pesar de estar en Retiro no la pasé bien. Los hechos de Monte Chingolo, levantamiento de la aeronáutica, golpe de estado, hicieron que odiara todo eso. Se terminó el servicio militar y trate de cambiar todo.
Algunas veces fui a caminar por la calle Charcas con el deseo de encontrarlo, pero nunca ocurrió.

Episodio 2:
No lo dije antes pero lo digo ahora: en la secundaria fui muy querido y tuve muchos amigos, pero eso es casi inevitable dadas las características de los industriales . Uno de esos amigos fue DF con el que compartí 4to 2da. Sólo ese año y nos hicimos amigos porque era amigo de amigos y ya nos conocíamos de antes.
Hace unos días me llego por facebook un aviso de amistad. Era DF y oviamente lo acepté. Al rato estámos hablando por skype. En un momento se le cortó la voz y comenzó a lagrimear. Me contó que temía que yo hubiera sido chupado durante la dictadura y que muchas noches pensó en mí y mi desaparición. Había estado tratando de localizarme desde hacía ¡35 años! Eso de alguna manera lo sé porque llegó a conectarse con unos tíos míos que me avisaron y me dieron un telefono al que cuando llamé, ya se había mudado. Como dato curioso me dijo que en las reuniones de ex compañeros, mi ausencia era la más notable y que todos manifestaban un gran cariño por mí. Lo cierto fue que después de esto, me llegaron mails: de un comerciante de Lalín (Pontevedra) de un empleado en Holanda y hasta del gerente de Coca Cola en Sao Pablo (ex compañeros del colegio) aparte del llamado de un taxista de Villa Real.

Episodio 3 o Sumatoria de los episodios 1 y 2:
Envalentonado por este evento, me metí en facebook y busqué a GM. Lo encontré. Ya lo había buscado antes pero sin encontrarlo. Le mandé un mensaje sin nostalgia, pero con información y mi mail, y lo agregué como amigo.
Al rato me llegó un mail a la cuenta. Era suyo:
"Vos sabés que sé que te conozco pero no me acuerdo bien... pasaron 30 años ¿no? me parece que te vi en el 78 en la calle. Decime cosas a ver si te saco"
Todavía no me aceptó como amigo

Epílogo, moraleja y corolario:
En el campo dicen: "es inútil reempujar... " y ahora pienso que es inútil salir del esceptisismo que siempre me divirtió. La pérdida de memoria por parte del corazón es lo más atroz que nos puede suceder, no porque sea canallezco sino porque es una pena. No debí dejarme llevar por la sensibilidad, ni por el sentimiento amable. La historia hay que comprenderla y aceptarla como ocurre. Forzar al destino con facebook, skype o msn demuestra una gran fragilidad de conceptos.

5 dic 2008

La petite mort (RGT)

Para saber olvidar...
Es necesario hacer livianas las palabras y quitarles los otoños. Perderse en pasillos como un marinero en la noche del mar, y migrar desde el muelle del alma, hasta la calle Soca, en Colonia.
Es importante salir a quemar las llamaradas duras del invierno, y hacer tan errantes los ojos como las piernas.

Abrazarse al fondo del malbec en la entrenoche regada de ladridos y confusas voces del amor
y dormitar de madrugada en la parada del colectivo con el corazón en calma, sin pensar en las altas luces de los edificios ni en las hogueras encendidas por la garganta.
Y andar con moral ligera y pantalones arrugados, sin distinguir un recuerdo de un sueño, bebiendo el alcohol del buen hablar.
Para saber olvidar...
es necesario no asustarse al partir y amar todas las bellezas de las rojas señales de los naufragios.

2 dic 2008

Estás frito, angelito

Cuando descubrí el esqueleto del ángel noté por primera vez las espinas que le tapaban las plumas, puntas agudas de una inestabilidad grave. Ya era tarde para podarlo, entonces podé mis manos y mi boca.
¿Quién le dirá a Dios que su ángel está muerto? Me desborda la cobardía para decirlo yo. No mis verbos en su ventana, ni las olas en el río, apenas unos obtusos golpes en la arpillera negra que cubre la camilla.
Los enfermeros repiten que los ángeles nunca mueren y en todo caso que cuando mueren se van a la Tierra y se bautizan en el materialismo dialéctico de Oggi Junco, pero este ángel ya está en otra.
Ni lo veo ni me mira. En la palidez del ángel rebotan los desfribiladores.

En algún lugar del quirófano tengo la carta que niega todo lo ocurrido, se la mandaré a Dios para que sepa que fue suicidio o que no llamó a tiempo. Si Dios es todo, también es culpable.

25 nov 2008

Paradero Granados (cerca de alguna montaña)

En abril del 98 llegué a Paradero Granados (nombre de ficción) un pueblo fantasma en la cordillera o más o menos por ahí, que me era completamente desconocido y, que por motivos que entenderán, no diré en dónde queda, sólo puedo aclarar que Paradero Granados tampoco era el nombre que tenía en aquél momento.
Como señalé anteriormente se trataba de un pueblo abandonado. No había gente, los comercios estaban vacios y apenas una fábrica destruida por los años, posiblemente alguna crisis y el paulatino desdén contribuyeran al desamparo del lugar. No había ninguna iglesia, ni restos del banco de la Nación que supuse debió existir.

Era el sitio ideal para mí. Escondido en las montañas del sur, y aunque lo descubrí de casualidad, inmediatamente lo adopté como propio. Lamentablemente no quedaba ningún alimento. No frutales, no huertas. Nada. Esto no resultaba antagónico con mi idea ya deseaba abandonarme hasta morir sin que nadie me condenara, ni me cuestionara.

Sin embargo el instinto es brutal. A los cinco días aún no había muerto (encontré un arroyito de poco caudal, a un kilómetro más o menos) pero tenía un hambre atroz. En los primeros días de mayo salí a buscar algo con que alimentarme o a gastar las últimas energías que aún mantenía.

En la calle principal del pueblo vi un auto detenido y me acerqué hasta allí. Cuando el conductor salió del coche lo encaré rápidamente y mostrando con agresividad el cuchillo con el que salí a conseguir algo, le dije: Esto es un asalto, dame todo lo que tenés. El tipo no opuso resistencia, el dinero, el celular, las llaves del auto, todo pasó a mis bolsillos. Mientras gozaba de mi botín escuché:

-¿Y ahora qué hago? dijo el hombre con la calma de quien pide un consejo
-Hmm- respondí rascándome la cabeza, yo voy a comprar algo para comer al pueblo vecino. Vos si querés elegite una casa y descansá. Si te vas caminando te vas a morir de frio.

Cuando regresé con algunas provisiones el tipo ya se había instalado y nos pusimos a tomar unos mates, me contó de sus dichas y desgracias, yo le conté de las mías y se nos pasaron las horas.

Cuatro días más tarde un nuevo auto y dos mochileros pasaron por el pueblo. Afortunadamente no guardaban relación entre ellos y cada uno vino a distinta hora, así pudimos robarles todo. Me fui al pueblo a comprar más víveres mientras ellos pletóricos de malasuerte en un paraje tan inhóspito buscaron el amparo de un techo.
Al regresar lógicamente los invitamos a cenar.
Así se formó este pequeño pueblo que ahora ya cuenta con más de ciento cincuenta mil delincuentes y tengo el agrado de gobernar.

En el año 2005 se nos ocurrió poner avisos en los diarios porteños con el mensaje engañoso de "Viva una vacaciones distintas alejado del ruido" Este anuncio nos proveyó principalmente de turistas solitarios. Fue un acierto. Cada vez que viene alguien, los vigías puestos en puntos estratégicos, nos informas y todo el pueblo sale a robarles. Algunas veces vendemos los automotores con el consentimiento del ex dueño. Lo recaudado es para todos.

Algunos de nuestras ex víctimas, escaparon pero al tiempo regresaron, claro, los volvimos a robar. En el año 2007 uno de los fugados llegó a denunciarnos ante la Gendarmería pero el primer grupo que vino a investigar fue completamente asaltado. Las armas allí robadas pasaron a ser utilizadas para mejorar nuestros delitos y defendendernos de las siguientes patrullas. Los gendarmes ahora conforman nuestras FF AA

En la última asamblea, se planteó la idea de tener actividades legales paralelas, pero la moción fue rechazada de plano, en cambio aceptamos la propuesta de don Carlos Casares (todos nuestros nombres son truculentos) que propone expandirnos a otros pueblos. En fin, nuestra ciudad se encuentra en pleno empuje a pesar de las crisis.

23 nov 2008

Perfectas

Si Súperman tuviera tetas serían como las tuyas, le dije con más onda que ilusión pero instantáneamente supe que había descifrado el secreto. Su poder quedó tan expuesto como el viento. No hizo falta agregar ninguna palabra más, apenas mantener el nivel de interés. Lamenté, eso sí, habérselo dicho a los 20 minutos de conocerla, el resto de la fiesta ya no tenía razón de ser y ojalá después de ella, el resto de la vida careciera de motivos.
Ese momento sería la pérdida de conciencia, el tiempo limitado a la eternidad, la desolación de los recuerdos y la plenitud de los olvidos.
Ninguno podía asegurarlo pero nos fuimos y elegimos ser vulnerables.

21 nov 2008

Misterio que nace

... a esa hora de la curvatura y del descenso de los volúmenes, uno empieza a sentir que hay reparo, que en el fondo de alguna célula se acumula un rayo que nos desborda. Entonces uno juega a ser amante, a prometer el menor movimiento -la dinámica nos dispersa- y a sentirse débil y poderoso, falto y supremo. Entonces se encienden, cuando los otros se entrecierran, los ojos de la noche y aparece lentamente la fragancia de los ángeles y el placer de los mortales, al abandonar los cementerios.

Un tizne de brújula señala tus manos entregadas en vísperas de ocaso para ser derribadas por mis dedos, las veo quietas e impacientes, mojadas, dispuestas a sentir la danza sobre mi pecho.
Rodeados de sangre todo es más húmedo, rodeados de humedad todo es más sangre.
Y te niego tres veces antes que caiga tu remera, para deslizarme por tu espalda hiriéndote como una belleza que asoma.

En algún lugar se embriagó la voluntad. Las cortinas, la ventana, el sillón, hacen un esfuerzo por capturar mi mirada y salvarte, para permitir que otra noche más la presa se escape, pero alcancé a morderte el cuello, a desgarrar tu indiferencia, a inyectarte la pulsión transformándote en polvo del tiempo, en pátina del aire, en abrigo del misterio.

20 nov 2008

Emoushion

Era una cosa casi verde. La vi por primera vez hace 6 meses. De lejos me pareció un montoncito de yerba usada. Me extrañó que en el cuarto cayera ese desperdicio, pero como no tengo ni perro ni gato creí que se trataba de un error mío (los errores nacen siempre en mí) y fui a limpiar, pero se escapó de manera lenta, como si fuera una tortuga. Pude atraparla pero me sorprendió, la dejé ir para descubrir su refugio pero en algún momento perdí la pista. A los pocos días volví a verla, pero ya no me pareció verde sino azul. Esto significa que creo que es la misma, me aterraría pensar que puedan ser varias. Era como una esfera aplastada y fofa. Al final me cansó y como no parecía peligrosa la dejé vagar sin perseguirla.

Las luces líquidas son un mar improfundo de sensaciones, pasan por sobre uno poniendo en riesgo la vida. Las luces no comprenden cuando una uva está seca y devuelve un brillo opaco, sin embargo aunque sean medio tontas, las luces son buenas mascotas. Los que magnifican la fidelidad del perro nunca tuvieron una lamparita de 60w amiga. Aquellos que privilegian la independencia de los gatos, no conocen el valor de un tubo fluorecente con el arrancador viejo.

Aunque no parezca que haya una relación digo estas cosas porque me dí cuenta que aquello verde, después azul y hoy negro, era una sombra viva que recorría mi cuarto. Cuando lo entendí comencé a sentir miedo. Una sombra viva puede contener infinitas cosas, desde una daga hasta una voz, o una bombacha. Nada bueno saldrá de un engendro así, fue por eso que comencé a hablar con la linterna y a llevarla de un lado a otro conmigo. A veces le pongo pilas nuevas y me doy un golpe de luz en los ojos, por las dudas que ahí pueda estar la madriguera de la sombra viva. Este ejercicio no es riesgoso ni pone en peligro mi vista, lo es mucho más tener una montoncito verde, azul, o negro, viviendo en mis pupilas.

Ahora que se me fue el miedo debo confesar que un poco la extraño, aquella inquietud me ponía emoción, la incertidumbre al verla o creer que la veía me permitía pasar el tiempo de otra manera.

5 nov 2008

Novela

Hace poco tiempo escribí una novela, paso a detallarla:

Capítulo 1
Ella es tan suave como el olor de una mañana de suerte

Capítulo 2
sin embargo

Capítulo 3:
...

-Tu novela posee una carácterística notable. La cantidad de hojas a utilizar impacta a favor del precio del ejemplar - me dijo Omar, mi agente literario.

En general, Omar, me favorece con sus críticas, tal vez para darme ánimos y que me largue a escribir otra. El otro día, mientras cenábamos en Ugatsu, le comenté mi pensamiento entonces, seriamente me dijo:

- Mirá no sé si tu novela soportará las críticas, podrán hacer hincapié en la gran diferencia de estilos entre un capítulo y otro.

- Bueno, pero yo quería hacer eso. Una ruptura de estilos que movilicen al lector. De hecho es un escrito totalmente atemporal, fijate que la mención a la mañana no implica ningún presente, la utilizo como sustantivo y no como circunstancial

- Si, eso es cierto. Nadie puede decir que no es un trabajo complejo - dijo mientras Alejandra nos servía las 32 piezas pedidas por nosotros y el consumo del vino avanzaba hacia la segunda copa - Pero no niegues que hay una diferencia notable que puede confundir al lector, sumirlo en un abismo, dar vuelta la página para ver si dejó sin leer alguna. Yo que vos pondría alguna palabra acompañando a los puntos suspensivos, pero no quiero meterme en tu trabajo. El artista sos vos

- No, yo creo que es momento de jugarse. De hecho esta novela propone al lector una actitud definitiva, o no la entiende y cierra el libro, o la repiensa. Creo que es la primer novela especialmente para ser recontruida- le comenté mientras las piezas de salmón ingresaban delicadamente a mi bocaza abierta y yo daba muestras de mala educación. Luego agregué un poco de wasabi a la salsa de soja - Vos fijate cuando Salvatore Quasimodo dice: "Cada uno está solo en el corazón de la tierra, traspasado por un rayo de sol; y enseguida atardece" yo creo que de alguna manera establece un precedente a mi obra

- Bueno, pero eso es poesía, lo tuyo es novela... son géneros distintos, Carlos

- ¡Otro logro más! por primera vez se unifican los géneros

- ¡Cierto! ¿Pedimos más vino?. Es evidente que aquí juega la idea de Macedonio que pone en práctica en el Museo de la Eterna, donde explica que es el lector un personaje más de la novela al repensarla y recomponerla. De alguna manera eso ocurre siempre, pero en este caso es obligatorio. El lector abandona la actitud pasiva de leer, y completa. Hay mucho de imaginación en tu novela que debe poner quien la lea. Yo creo que en definitiva rompe la hegemonía con el vanguardismo posmodernista, para ingresar en un posvanguardismo

- Dale. ¿Vos tenés algo de guita?

- Si, si...

- Bueno ese es el punto. Ha llegado la hora en que el artista presente un parámetro minimalista de datos y el constructor de todo sea el lector, provocando que entonces un novela sea tantas como lectores la hayan leído

- De alguna manera, entonces, al publicar una novela le estás dando espacio a quince mil novelas. Tantas como lectores... Eso es maravilloso, estás revolucionando el arte con la multinovela. Algo que me preocupa es el boca a boca. No sólo se puede recomendar sino también contar literalmente...

-Un motivo más de curiosidad. Che, ahí llega Marcelo, dejale estas tres piezas de sushi así las come y se siente en obligación de pagar

- Bueno, pero el vino lo terminamos nosotros, si quiere, que se pida una copa. Che Carlos ¿cómo se va llamar la novela?

- Bueno, yo quería un título barroco, medieval, para ella. Qué te parece: "Ella es tan suave como el olor de una mañana de suerte, sin embargo..."

3 nov 2008

Miscelaneas 8

1) Hay gente que se asombra con sus movimientos internos creyéndolos más importantes que los externos y reniegan de éstos últimos, porque creen que jamás cambiarán, pero sus movimientos internos son la prueba de que sólo reprimen ese cambio.
Ojo: Hay gente que cree que posee un magma interno y sólo es el colesterol friéndolos.

2) En épocas de crisis (económicas o políticas) escuché a varios conductores de radio y televisión decir: "aclaro que yo de política (o economía) no sé nada pero me parece que..." ¿En qué quedamos?.
Ojo, ese reconocimiento previo sólo intenta lograr la impunidad por la boludez que le continúa.

3) Es muy común que en los talleres literarios expliquen que no se deben colocar palabras que rimen entre sí, cerca. García Lorca escribió: Llego malherido, herido de amor huido. Es genial
Ojo, Un viento frio viene del río es horrible.

4) El otro día fui a una reunión y uno de los invitados era D. Hendler (El Fondo del Mar, Los suicidas, Los paranoicos). Fue un momento delicioso. Estando con él, uno siente que también está actuando en una película, pues Hendler, mantiene la misma expresividad que en todos sus personajes.
Ojo, si yo tuviera que representar mi vida evitaría el puesto de productor.

5) La virtud buscada en la posmodernidad es la de ser espontáneo. Una almeja, una ameba y una hormiga colorada son espontáneas, hasta una lechuga es espontánea. No califican el estímulo, sólo lo responden. ¿Es esa la meta a buscar?
Ojo, en el ser humano lo menos espontáneo es la cobardía.

6) Es despreciable la actitud de las organizaciones ambientalistas y de protección a la fauna. Mientras se dedican a proteger al oso panda, al tigre de bengala y bestias cool de ese calibre, nada hacen por el zorzal criollo y porteño que cada vez está más demente. De día y noche, totalmente alborotado, convierte a plazas y lugares con varios árboles, en un especie de Zórzal Fest. Han dejado de descansar y su conducta desbordada perdió la cordura para siempre. En esta espiral de demencia los siguen las palomas, que a toda hora, bajan a las calles a buscar comida, y algunos benteveos.
Ojo, los gorriones miran burlonamente sabiendo que después quedará todo para ellos.

7) En este tiempo de división de uso horario en la República Argentina, llegué a escuchar la siguiente frase (en distintas ocasiones: " Las nueve de la mañana en la costa este y las ocho en la costa oeste"
Ojo, conviene aclararle a los chilenos que no es una actitud invasiva hacia ellos, sino una demostración de discurso sin pensamiento crítico.

8) Estamos de acuerdo. Acepto que la televisión debe reflejar todo lo que sucede, pero ¿en qué canal pasan los aciertos políticos y las conductas inteligentes? Las veces en que Ricky Maravilla no se tropezó, los humildes aciertos de los directores que poncharon correctamente, etc. Sólo veo la burla y señalización de la estupidez sin intención de corregirla, sino como entretenimiento burdo.
Ojo, en muchos casos la producción de esos programas cuenta con presupuestos infinitamente superiores a la de los que bastardean, y ni siquiera tienen una escenografía interesante.

9) El otro día fue el cumpleaños de un antiguo amigo mío y le mandé un sms diciendo: "El final se acerca, pero igual viví tu día con felicidad" Me contestó con una puteada. Yo hubiera respondido: "el final se acerca aunque no se cumplan años". Se nota que ya no estamos en la misma frecuencia.
Ojo, la distinta frecuencia se manifiesta al mandar un sms y en no visitarlo.

28 oct 2008

La hoguera

Por la tarde comienzan a aparecer todos los refugiados y los penitentes de la soledad. Llegan desde escondites extraños, con el propósito de ver el milagro, en realidad lo atractivo sería presenciar los dos fenómenos juntos, pero muy pocos se animan a enfrentarse al segundo. Muchos de los que hasta aquí llegan son desconocidos, vienen atraidos por las historias que se cuentan y desprecian el riesgo que corren.
La hoguera comienza a arder justo al mediodía y cuando el sol se pone, iniciamos el rito con maderas de mora.
El rumor de la tarde muriendo, atrae a los nigromantes que por poco ofrecen sus lecturas sórdidas, cada uno tiene un vaticinio rojo que a la luz de las llamas se hace más dramático.
Todo está por suceder y la inquietud agita los corazones de los participantes, alqunos querrán irse pero ya es tarde, ya se convirtieron en esclavos de su deseo.
A medida que el fuego crece el placer se confunde con la angustia y el temor. Se sienten vivos y en agonía, a la vez. Se sienten completos.
Empiezan a volar las primeras centellas, diminutas y frías aún, pero como una señal fatal. De pronto aparecen los rojizos enjambres de luz, destellos, fulgores, chispas que se convierten en mariposas enormes dispuestas a conquistar la primavera.
Los participantes huyen antes de que las mariposas se conviertan en huracanes violentos que los dejen sin vestidura, sin corazón, sin claridad.
Las luchas por escapar son atroces. se pisan, se aplastan, equivocan el camino, sufren la angustia mientras aumenta la esperanza en la fuga. Han visto el primer milagro y rehuyen al segundo, pero pocos logran partir del la escena. Las heridas son atroces, en la sangre dispersa por el laberinto hablan las miradas.
Mañana será otro día de otra vida.

Ellos ellas

Es el espacio que le permiten sus montruos. Como una angosta medianera atacada por perros desde adentro y afuera. Como una cornisa en la que zozobran sus ausencias. Nadie pintó esa superficie y sigo viéndola desde las ruinas del altillo, pero por las noches, sigilosamente escapo de esa construcción e ingreso a mi fosa para imaginar otra oscuridad (a veces lo oscuro disfraza la escasa profundidad de los ladrillos) Las paredes se iluminan con la luna mientras hacen sus conjuros los desgarrados y escriben gritos y lamen el aire de la confusión.

Mi celda no permite palabras. Aquí guardo en botellas, los gestos que me decepcionaron para beberlos en mis madrugadas ácidas. El espacio es mínimo, tengo que tirar los recipientes vacíos para darle más lugar a la ceguera.
Hoy, al entrar, ví huellas de un fantasma indocumentado. Ayer no estaba.
Es una pena que los fantasmas no tengan raíces y que su comunicación se limite al temblor.
Es una suerte haber llegado al refugio, estoy al resguardo de lo que no tiene brillo.

Ese fantasma tiene la exclusiva altura de sus caprichos, sin su pollera evita ser visible, araña la sombra del humo para no desvanerse con mi aliento y si quisiera espantarlo se abrazaría a los almohadones de nostalgia, por eso esta oscuridad callada se derrama como un café en un olvido blanco.

Aqui no se puede charlar, le digo al fantasma y el fantasma sonríe por la trampa tendida. No necesita palabras y no dirá ninguna aunque le esté arrancando los dedos y los pies. Los fantasmas no se desangran, viven el placer del dolor y el miedo, en una fiesta lúgubre. Se respiran la muerte y el desvelo es continuo pues no tienen párpados

20 oct 2008

Vero, sum via et veritas et vita

...entonces miré a los costados y vi las paredes que aún mantenían algún adorno mustio y el mueble cargado de cosas inútiles, libros que jamás leerás y un radio despertador.
No nos conoce ese libro, ni el aire de este cuarto. No nos conoce la tenue luz de la lámpara , ni el humo plácido del Nag Champa, ni el sol de afuera, ni el jacarandá de la plaza, porque vivimos en otra muerte
No era yo quien ahí estaba y aunque mi vista tratara de demostrar lo contrario no hubo manera de convencerme. Vos regresaste y con una mano desataste tu pelo, entonces los anteojos convertían en algo renovado a tu cara, pero también siniestro, familiar y desconocido a la vez. Tenías el poder, pero no actuaba sobre mí, ni siquiera me aplastaba la fatiga de haber subido por la escalera.
Querías preguntar, saber de mis símbolos pero yo era mi símbolo, signo del noestar. El silencio me hace poderoso, y pensar que lo perdí en estos últimos tiempos (me lamenté)
Vos te mantenías a la espera, deseando que en mis huesos crecieran tus astillas hasta crucificarme.
La muerte es pequeña y suficiente, dije. Como aquellas noches en que se bebe poco, se ama callado y se parte desarmando el rompecabezas, y el silencio guardó luto, dije.
Esta escena fue profundamente sórdida. Yo no era aunque me escucharas, aunque el placer se intuía por detrás del armazón de tus anteojos y la profundidad más oscura de tu piel, yo no estaba allí y no podría afirmar que vos sí lo estuvieras.
Decir que estaban tus lentes no es decir que vos estabas. Esos fantasmas nuestros se nutrieron de ficción sin saber, entonces fuimos el lenguaje aparente de los secretos abiertos.

16 oct 2008

Éllosmi

Algún día (pienso cuando la cuarta copa de vino ya me fue servida y casi tomada) me reconciliaré con mis todoslosquefuimos y que me han hecho nacer hoy, tan sórdido y triste.
Perdonaré al que provocó la pérdida de Stella y al que cometió las faltas que espantaron Julieta. Al que no supo amar a Paula y al que me llenó de horror al enamorarse de una histérica, a la que no nombro para no convocarla.
Todosellos dejaron sus papelitos de heladera, metafísicos, reclamando no ser juzgados con severidad.
Los perdonaré en algún momento pero no ahora, porque sigo sujeto a sus elecciones, a sus caprichos y estupideces.
Claro que tienen una excusa: ellos que fueron pasado en realidad viviron su presente, aunque limaron mi credulidad e inocencia, y todo pasado o futuro sólo tiene lectura en el ahora plagado de olor a fantasmas que esperan un veredicto.
Ellos me dicen: para amar de nuevo sólo debo esperar otro día.
A ellos los perdonaré (y tal vez sin saberlo ya lo haya hecho) pero están los otros (con los que no sé qué hacer) Los de los días ciegos y mudos que ni siquieran pueden pedir clemencia por su timidez. Los que nunca colmaron la copa, los que en la soberbía ocultaron su mediocridad. Los que creyeron que el universo moría con ellos y no sembraron y no rieron y no sedujeron, y evitaron la valentía, la beligerancia, y se tiraron en la litera del pabellón de castigos porque les dolían los huesos y esperaron que los despertara el teléfono mientras pesadillaban las huellas que los dictadores provocaron en su boca y en sus ojos, y sintieron que no habría otro día y su pureza no los defendió del dolor.

10 oct 2008

Lúdico

Podemos jugar a que estamos jugando y ver que pintaste temores en tus ojos, yo entonces dibujaré brillantes los míos para demostrarte que no hay peligro, que son sólo dibujos que se deshacen y se vuelven a pintar todas las veces que lo deseemos y que pueden borrarse al reirnos.
Sepamos los dos -vida mía- que no hay tragedias en esas marcas, que lo dramático está cerca pero no nos hace daño, que aunque no sea amable el tiempo afuera, vos y yo podemos ser amables y jugar todo el tiempo que querramos.
No nos hace falta ser severos en las reglas, cambiémoslas a todo momento, no tiene que estremecerse dentro nuestro el pudor porque los crayones nos defienden.
Podemos jugar toda la vida, a que no nos conocemos y en todo momento nos asombramos. Podemos jugar a que nos conocemos y ver como la vejez me debilita. Podemos jugar a que no jugamos y ser siempre distintos, igual estaremos felices porque construiremos juntos un juegos que nos salve. Podemos jugar a que desacralizamos lo que nos hiere y lo tomamos de la cola como si fuera un ratón y y lo tiramos afuera adonde hace frío.
Jugar a quien no somos para disfrutar sabiendo cómo nos modificamos.
Los juegos pueden ser infinitos sólo es necesario creer.

7 oct 2008

Sin verbos

Ella navega mansamente por su silencio sin pensar en palabras que le anclen las derivas, lo sustantiva poniéndole sombras que lamen la distancia.
Estoy ahogado en este idioma y respiro las metáforas de su voz. Como un combate ausencia a ausencia sólo queda olvidarla y resignarme a que pendulen unos cuantos recuerdos, pero la memoria es una inútil que aumenta las heridas sin matarme.
No hay alcantarillas en el lenguaje. Debiera aspirarme yo mismo. Dejar la nariz de lado y colocarme sobre la mesa, ordenado, medio en líneas parejas y luego aspirarme. Una nariz sola puede salvarse.
Todo el sonido está en este océano y siempre será de agua el lazo de la horca.

Tironeo de la falda del espectro como si tener algo suyo me diera alivio (como si un abismo me aliviara) Ahora no entiende por qué muero ni por qué abro la mano para soltar su pollera. Tantas ampollas derriban el silencio pero nos veremos en una tarde fría al lado de la ventana, como fantasmas errantes por el laberinto.

Desde el alcázar se ve el silencio como un horizonte mudo, sin fallas, ni grietas, como una mentira sin pruebas.
Afuera están todos los verbos conocidos, todas las frases por las que enfrentaría al universo.

26 sept 2008

El discurso del desconocido

Míreme. Estoy en este país tan extraño que ni nombre tiene. No es la primera ni será la última vez que camine por estas calles, que aunque desconozca aún mantienen el eco de mis anteriores pasos.

Usted no entiende de lo que le hablo, ni siquiera sabe quien soy, pero aquí estamos, usted y yo. Para que aprenda a reconocerme le doy este dato; estoy perdido y asustado, y me da miedo que lo sepan, entonces fumo y me quedo en la esquina que me angustia, como si estuviera esperando a alguien. Esta ciudad derrama citas por sus ventanas, de manera simultánea. Todos tenemos algún compromiso a toda hora; con el analista, con la persona que aún no conocemos y se conecta a las 21 en punto, o con un amigo de un amigo de un conocido con quien se pueda llevar a cabo un proyecto. Algunos tienen que encontrarse con el riesgo, otros con el deseo de ser queridos. Esta ciudad es una calesita de citas previas y desencuentros, de vanas expectativas y estímulos involuntarios.

Eso que deseamos aquí no existe, no llega nunca. En las mañanas nos despierta el ruido de la escoba de una mujer baldeando un patio, o esa cosa gutural que hacen las palomas o las torcazas –vaya uno a saber- entonces nos despertamos de ningún sueño y en ningún despertar, porque todo es vigilia de ausencia que no se sabe a quién recuerda. Este país es trágico porque nos asegura seguir viviendo en la clandestinidad de nosotros mismos, porque esto también quiero que lo sepa: somos ajenos nuestros, y nuestro único vecino.

Aquí, con tijeras de alcohol nos podan la tristeza condenándonos a permanecer inestables y en estado de exploración permanente. Las lenguas son grises y las palabras nunca dan en el blanco, tan sólo se aproximan a tientas y algo queda dando vueltas sin definición, es curioso pero aquí arremete el abandono y la urgencia, y nuestra voz hace cucharita con el corazón.

El tiempo se estira y los espejos se arrugan, entonces, nadie se prepara para alguien. El dolor propio se agranda con la indiferencia ajena y en algún momento del día miramos de reojo el Potrero de los Solos para ver si está quien amamos

Aquí las uvas destilan fernet, y el palo santo pone sal en el aire de la espera.