13 sept. 2008

El Corazón del Templo de Pásago

Pásago es la mítica construcción, a la vez templo y lupanar de erguida palabra solar entre astros de carbón. No mantiene semántica, dirección, hora, ni su verbo permite la demora en el partir cuando se derrumba el alba.

Del esfuerzo de las alondras
su inalcanzable cúpula hace alarde.
En la mirada, sus ojos arden
al fuego de sus sombras
y presenta con humilde esmero
ventanas que hacen cielo
cuando se esfuerzan las alondras.

El Templo es de leche y utopía. Sus gárgolas son vírgenes y leonas que le gobiernan la boca, y tres acordes que eclipsan a la Luna.
Muralla que no admite engaños, en el silencio consagra sus alas. En las plantas le nacen mitologías enredadas en humo de sahumerios.
Todo ella es una metáfora de su enigma, pero hay un punto misterioso (reducida inmensidad de lo inmenso) en donde anida la fascinación y se entibia la desnudez. Eternamente efímero y esclavizado por las formas de Euclides es el péndulo que marca el instante, la húmeda voz de su amor y el grito más animal y humanizado.

6 comentarios:

DudaDesnuda dijo...

Ay, nene... cuando escribís en complejo mejor me hago la que no entiendo porque, de verdad, no entiendo.

Besos confusos

Asterion dijo...

Duda:
es que especulaba con que a veces lo complejo se confunde con lo inteligente pero me descubriste

Luc dijo...

No sé, pero yo leí lupanar de palabra erguida y enseguida me acordé de Livio y su extensible.
Lo que son las asociaciones mentales, ¿no?

Asterion dijo...

Luc:
está bien, igual tenelo en cuenta para hablarlo en análisis

Laviga dijo...

A mí no me parece tan terrible lo de pendular entre metáforas y axiomas.

(bueno, al menos el esmero de la presentación es humilde)

Asterion dijo...

Hola Laviga! No creo que sea terrible en tanto el balanceo sea armónico y no a los sobresaltos. Hay que creer en Pásago